Se trata con esta medida, según explicó ayer la concejala de Servicios Sociales, Conchi Ortega, de apostar por un proyecto -que si puede ser plurianual, mucho mejor- para que los mirandeses puedan percibir de mejor manera lo que se hace con su dinero en un país en vías de desarrollo y tengamos una continuidad a la hora de plantear un programa con una determinada zona». Se trata, en definitiva, de hacer más visibles los resultados de la ayuda dada desde Miranda.
Aunque sólo se otorgará dinero para llevar a cabo un proyecto, se ha decidido reservar una pequeña parte del dinero para cooperación a atender posibles contingencias e imprevistos. De la partida de 150.000 euros prevista para cooperación, 20.000 se quedarán en un fondo de reserva para eventualidades. Se trata de disponer de un dinero para «ayuda humanitaria. Es decir para necesidades por catástrofes naturales, guerras, etcétera», apuntó.





