
Muguruza sostiene que el gerente de Izeta «no se dirigió nunca» a él para pedirle la contratación de la obra del túnel, y que tampoco el ex concejal hizo «ningún comentario ni sugerencia a favor de realizar contrataciones en beneficio de ésta u otras empresas relacionadas con su hermano».
Asimismo, explicó ante el magistrado que el ex concejal de Obras, Salvador Hierro, fue quien planteó la «urgencia de arreglar el túnel» y quien propuso asignar el proyecto a esa compañía «por ser la más barata». Ahora bien, reconoció que después «no controló las obras paso a paso ni revisó la documentación» del expediente «por exceso de trabajo». «Lo dejé todo en manos del concejal de Obras», argumentó. También admitió que no existió un «proyecto previo». De hecho, y según figura en su declaración, ordenó a la arquitecto municipal que redactara un anteproyecto «una vez se comprobó que las obras estaban realizadas».
El alcalde también fue interrogado acerca del actual gerente de Urbanismo del Ayuntamiento, Javier Ibarrola, que fue socio de Izeta. A este respecto, el primer edil, que también dirige el área de Urbanismo, recordó haber «contratado con él» dos proyectos, y dijo «desconocer su sueldo».
Declaraciones filtradas
Muguruza, que anunció su intención de solicitar el sobreseimiento de la causa contra él, arremetió contra Pedro Olano, uno de los cinco ex concejales socialistas que denunciaron las supuestas irregularidades en la contratación de los trabajos. De hecho, señaló que «no descarta» interponer una denuncia contra el ex edil de Obras por la urbanización de la calle Santander en 2003.
El alcalde filtró a la Prensa una copia de su declaración jurada, gesto que disgustó al juez por «el secreto» a que obliga la fase de instrucción del caso. Por eso, el magistrado recordó el deber de guardar silencio al resto de imputados, que a partir de entonces declinaron hacer declaraciones. Sólo Salvador Hierro, edil de Obras cuando se adjudicaron los trabajos del túnel, matizó que «un concejal no es una persona cualificada para saber si una obra necesita proyecto o no».
A pesar de que los ocho imputados estaban citados entre las 10.45 y las 14.00 horas, las comparecencias se extendieron hasta última hora de la tarde.





