
Al lugar de los hechos se desplazaron varias patrullas de la Ertzaintza y también de la guardia urbana. Durante más de una hora, los agentes interrogaron a los empleados, tomaron huellas y buscaron pistas que les puedan conducir a los dos atracadores. Además, pidieron las cintas de las cámaras de seguridad para tratar de identificarles.
Zona desierta
Al parecer, los delincuentes, dos varones, entraron en la oficina sobre la hora del cierre, un momento en el que este tipo de entidades son especialmente vulnerables. Los asaltantes trataron de limitar los riesgos al elegir una oficina enclavada en un barrio dormitorio de Barakaldo, donde vive mucha población joven y poca gente acostumbra a transitar por la calle a esas horas.
«Se ha abierto una investigación para tratar de esclarecer lo sucedido y dar con los autores de este delito», se limitó a señalar ayer un portavoz de la Ertzaintza, que evitó ofrecer más detalles del incidente. Algunas fuentes barajaron la posibilidad de que los atracadores hubieran empleado un rifle o subfusil. Sin embargo, la Policía autonómica desmintió este extremo y habló únicamente de un arma corta. Un revólver o una pistola automática.
La pasada semana, la Ertzaintza detuvo en Bilbao a un hombre de 53 años acusado de atracar dos veces en tan sólo quince días la misma sucursal de La Caixa, ubicada en la céntrica calle Elcano. En ambos casos, el individuo empleó una pistola.





