«Yo he jugado toda mi vida al hockey y nunca he tenido la oportunidad de jugar un Nacional. Estamos lejos de los rivales, pero disfrutaremos», expresó Stockermans, acompañado por tres de sus aprendices. Su hijo Christopher, Pablo y Javier, que asegura que «lo último que se pierde es la esperanza. Yo ya me siento importante por estar aquí. Ganemos o no, vamos progresando».
Sus objetivos, para empezar, pasan por vencer al equipo vitoriano y marcar algún gol. «Si lo conseguimos, Montxo (ayudante de Stockermans) ha prometido saltar a la pista a bailar el chiki-chiki», desvela Javier.
Pero ante todo, el técnico de los Maple Leafs pretende «desarrollar la cantera» y reclutar más adeptos. «Tenemos a dos canadienses -sus hijos-, un ruso, un ecuatoriano, dos marroquíes, jugadores españoles... Espero que se animen más chavales», desea.
Los riojanos debutan mañana ante el Gasteiz (10.00) y el resto de partidos se distribuye entre el resto del día y la mañana dominical.





