
Isabel Angiozar se encontraba en la mañana de ayer en su puesto de trabajo y manifestaba su satisfacción por la suerte repartida. Antes de dar los 'gordos' había distribuido sólo pequeños premios, el mayor de 500 euros. Todavía ninguno de los afortunados se había acercado hasta allí, pero alguno sí que cobró el premio a primera hora de la mañana en la oficina de la Once de la calle Arragüeta de Eibar.
«Seguro que todavía hay gente a la que le ha tocado que no se ha enterado porque no ha mirado el número todavía», comentaba Isabel. Otros, sin embargo, se enterarán a través de ella, ya que hay varios clientes fijos que solicitan que la vendedora les reserve y guarde un boleto durante toda la semana, aunque no pasen a recogerlo diariamente. «La otra vez que dí el premio hubo gente que se enteró a través de mí de que les había tocado porque yo tenía los boletos reservados», afirmaba.
Isabel desconocía quiénes eran los poseedores de los premios, pero de los ocho cupones vendidos una parte -cinco- se quedó entre clientes del supermercado Eroski. Los otros tres boletos fueron vendidos en el bar de Portalea en el que la vendedora de la ONCE suele dejar cupones.
La vendedora se mostraba esperanzada de dar nuevos premios. «No hay dos sin tres y el siguiente va a ser más gordo todavía», bromeaba ayer. Isabel Angiozar, eibarresa de 51 años, lleva trabajando en la ONCE desde hace casi año y medio.
La responsable de la ONCE del Bajo Deba, Conchi de la Fuente, se mostraba ayer satisfecha por los premios repartidos en los últimos días. Además de los dos 'gordos' del 7 de marzo y del 16 de abril, hace quince días salió en Ermua un premio de 10.000 euros en un boleto de Tres al Seis.





