
Además de la partida, que el año pasado tuvo que ser incrementada para cubrir todas las solicitudes (99, que generaron una inversión inducida de 5,5 millones de euros), el edil de Casco Antiguo, Ángel Varea, destacó otras dos novedades. Por un lado, se incluyen subvenciones especiales de hasta 40.000 euros para la remodelación e integración en el nuevo proyecto de elementos singulares que se hallen durante las obras. Por otro lado, con el objetivo de «facilitar la comprensión de las bases», el Consistorio ha editado 500 folletos informativos.
Así, a partir de junio, los posibles beneficiarios -comunidades de vecinos, propietarios o arrendatarios- podrán presentar sus solicitudes. En concreto, se subvencionarán, con una ayuda entre un 10 y un 35% del importe total, obras de remodelación que superen los 3.000 euros.
Aunque estas ayudas están destinadas sólo a la rehabilitación de edificios y elementos del centro histórico, los edificios calificados de interés fuera del Casco Antiguo únicamente podrán optar a ayudas por obras de adecuación estructural.
Respecto al estado del edificio de la calle Carnicerías 2, de donde se desalojó a sus inquilinos, Varea criticó la actitud de la anterior corporación, ya que, según sus datos, los técnicos municipales conocían el estado de esta casa desde hace cuatro años y se podía haber solucionado antes. «No se van a quedar en la calle, se buscará una solución», concluyó.






