
Aunque el relevo de la llama tuvo lugar en los tres kilómetros de bulevar que separan el palacio presidencial de la emblemática Puerta de la India, en la céntrica parte colonial de esta megalópolis de 13 millones de habitantes, 16.000 policías tomaron toda la ciudad para asegurarse de que nada, ni nadie, deslucía esta simbólica ceremonia.
De hecho, sólo unos cientos de elegidos, entre ellos chinos residentes en India y niños ataviados con camisetas de Coca Cola, uno de los mayores patrocinadores de los Juegos Olímpicos de Pekín, pudieron presenciar el relevo que protagonizaron 70 celebridades de la sociedad india, como el famoso actor de Bollywood Saif Ali Khan y el tenista Leander Paes. Pero otros atletas como Bhaichung Bhutia, el capitán de la selección nacional de fútbol, se retiraron del relevo.
Con el centro de Nueva Delhi cerrado a cal y canto, los agentes detuvieron a unos 200 manifestantes tibetanos que, a lo largo de todo el día, protagonizaron diversos actos para protestar contra la represión china en esta región del Himalaya, que fue anexionada por el régimen comunista de Pekín en 1951. De hecho, el paso de la antorcha por Nueva Delhi era uno de los más sensibles del recorrido porque en India no sólo vive la comunidad de refugiados tibetanos más numerosa del mundo, sino también el Dalai Lama, la máxima figura política y espiritual del budismo, quien permanece en Dharamsala junto al Gobierno en el exilio.
Falso relevo
Para empezar, los tibetanos simularon un falso relevo de la antorcha olímpica que comenzó en la pira funeraria de Gandhi, el padre de la no violencia, y luego intentaron entrar en la Embajada de China en Nueva Delhi, protegida por cientos de soldados y rodeada de barricadas y alambre de espino. Varias decenas de manifestantes fueron arrestados también en Bombay y en el vecino Nepal la cifra de detenidos superó las 500 personas.
India, que en 1962 libró una guerra con China por una disputa fronteriza, intenta ahora congraciarse con el régimen comunista de Pekín para beneficiarse mutuamente del crecimiento económico que están experimentando los dos gigantes emergentes de Asia.










