
Tras una pancarta en la que aparecía la frase 'No al acoso laboral en la Ertzaintza', alrededor de medio centenar de delegados de Erne y ELA se concentraron en la mañana de ayer frente a la base policial de la capital alavesa. Roberto Seijo, portavoz del sindicato independiente de la Policía autónoma vasca, explicó que algunos agentes están sufriendo «castigos encubiertos» consentidos por la jefatura de unidad y por el jefe territorial de Álava.
Según denunciaron los representantes de Erne, los afectados han sido «obligados» a cambiar de grupo o a patrullar «en las lejanías de Vitoria» e incluso hay varios agentes de baja «por temas psicológicos». Nacho Sereno, de ELA, recalcó que estas situaciones también ocurren en otras comisarías del País Vasco.
El Departamento de Interior, por su parte, negó ayer que en la base policial de Vitoria se hayan producido situaciones de acoso laboral. En un comunicado, la consejería de Javier Balza explicó que el motivo de la queja sindical «es el cambio de grupo de dos agentes, uno de ellos solicitado voluntariamente y el otro (un representante sindical) decidido por los responsables de la comisaría».
Estas modificaciones, según precisó Interior, son consecuencia de «diversas quejas ciudadanas relacionadas con el trabajo del grupo al que pertenecían ambos». En opinión del departamento, la movilización de ayer se explica «por la amenaza sindical de convertir la negociación del convenio de la Ertzaintza en un conflicto laboral».







