
LAS REACCIONES
La explosión de la bomba que causó heridas a siete ertzainas provocó una repulsa generalizada entre las principales fuerzas políticas. López, por ejemplo, consideró que el atentado «nos devuelve a la cruda realidad» de una banda que amenaza al «conjunto de la sociedad vasca» y que «no puede tener más respuesta que la contundencia del Estado de derecho».
El líder del PSE condenó esta «última vileza de ETA» y mostró la solidaridad de los socialistas a los agentes heridos, que «velan por garantizar nuestra seguridad y para que, de alguna manera, podamos ser un poco más libres en este país».
En su opinión, «no hay normalidad en un país en el que se asesina y se atenta contra el que piensa diferente», ni tampoco tienen legitimidad «para hacer política ni para estar en las instituciones quienes amparan, se amparan, disculpan o miran hacia otro lado» ante atentados como el de ayer.
Para López es necesario trasladar a la sociedad vasca «un mensaje unitario» para «deslegitimar a todo el que siga dando cobertura, directa o indirecta, al terrorismo». A su juicio, sólo hay «una línea divisoria, la que separa a los demócratas de los violentos y de los que les siguen dando cobertura a la violencia».
«Como en un batzoki»
Por su parte, Juan José Ibarretxe lamentó que ETA haya logrado «parar la política» y calificó de «aportación destructiva» la colocación de la bomba junto a la sede del PSE en Bilbao.
Desde el PNV, su presidente en Vizcaya, Andoni Ortuzar, pidió a ANV y a la izquierda radical que «valoren» el atentado pero «sin esconderse detrás de la excusa del conflicto».
El dirigente jeltzale expresó «el apoyo, la solidaridad y el cariño» de su partido hacia el PSE-EE, los militantes socialistas y vecinos de La Peña, así como hacia los ertzainas heridos, y aseguró que el PNV «se ha tomado este atentado como si se hubiera dirigido a nosotros o a alguno de nuestros batzokis». «¿Qué tiene que ver un supuesto conflicto con los militantes socialistas de La Peña, con los vecinos del barrio y con los ertzainas que cumplían su trabajo?», cuestionó.
El presidente del Partido Popular de Vizcaya, Antonio Basagoiti, condenó rotundamente el atentado y consideró que «ETA pretende someter a bombazos al Partido Socialista para que negocie».








