El velero lucía imponente en su amarre. El casco, antes blanco y verde, ha sido pintado ahora de negro y crema. Un gran número 26, como de reloj digital, resaltaba en la proa. Con 60.000 millas en sus cuadernas, fatigado y cansado, el velero ha sido absolutamente «renovado» en la planchada del Puerto Deportivo de Getxo. Ahora parece nuevo. «Hemos dejado el corazón y cambiado el resto», explicaba Basurko. Durante meses, una carpa blanca ha cobijado los 18,20 metros del barco. «Hemos pelado el casco hasta llegar al carbono y después lo hemos enmasillado y pintado», resumía el trabajo de hormigas laboriosas el responsable del equipo de tierra, Gonzalo Gandarias.
El palo, la orza y la pala fueron desmontados tras sacar el barco a tierra. El bulbo fue sometido a exámenes radiológicos. Tras detectarse dos pequeñas fisuras en la estructura de 4.000 kilos de peso que evita que el velero vuelque en las rachas, la pieza se remodeló en un taller. Los obenques, las piezas que sostienen el palo, son también nuevas. La fibra sintética (en este caso PBO, un polímero plástico) ha sustituido a las varillas de acero inoxidable. El PBO es más ligero y más resistente que el metal. Pete Kula, el ingeniero australiano que construyó el palo de carbono, ha examinado y analizado en Getxo los esfuerzos a que ha sido sometida en los últimos años esta pieza de 26 metros de altura.
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Pero la novedad más importante tiene que ver con el sistema de gobierno. Los dos timones han sido reforzados, mejorados y aligerados. Una nueva caña en carbono negro sustituye la vieja pieza de madera australiana que Basurko fabricó en el astillero de Kanga Birtles. Al tiempo, el 'Pakea Bizkaia' disfruta de un nuevo sistema electrónico y de fiables pilotos automáticos de la marca NKE, la misma que emplean navegantes oceánicos de la talla de Michel Desjoyeaux (vencedor de una Vendée Globe y de tres La Solitaire-Figaro) y Loïck Peyron.
Los sistemas para enrollar las velas de proa (un génova y un solent, un tipo de vela para vientos duros) han sido también modificados. «Los nuevos son enrolladores sencillos y no fallan», remarca Basurko. Sobre la cubierta destaca la poderosa presencia de la antena parabólica, Fleet 77, guardada dentro de su burbuja de fibra y con la que el skipper vizcaíno podrá conectarse con sus seguidores por Internet y enviar imágenes en directo de sus singladuras. El sistema de comunicaciones le permitirá también recibir de manera más rápida y eficiente información meteorológica, una herramienta imprescindible para planificar la navegación y la vida a bordo.
Aunque el espartano interior del velero apenas ha sufrido transformaciones, la experiencia acumulada ha servido al equipo del 'Pakea' para poner a punto pequeñas astucias que harán la vida a bordo más agradable. Como ejemplo, dos pequeños ventanucos en el puesto de gobierno le evitarán la incomodidad de los rociones helados cuando desee mirar al horizonte. También se han habilitado dos piezas en fibra que impiden la llegada de agua de mar al puesto de gobierno.
El nuevo 'Pakea Bizkaia' ha sido dotado también del sistema de localización AID (un modelo de seguridad para buques que deben llevar instalados todos los mercantes de más de 300 toneladas) y que permitirá al patrón de Portugalete conocer los datos sobre velocidad y rumbo de los buques de su entorno. Al tiempo, el sistema informa a los mercantes de la posición del velero gobernado por el solitario.
El Open 60 dispondrá también en pocos días de nuevas velas, de la firma 'Quantum'. Mayor y génova formarán, unidas, el logotipo de los patrocinadores.
j.mendez@diario-elcorreo.com







