
-¿Por qué está en punto muerto la negociación para intercambiar rehenes por guerrilleros presos?
-El asesinato de Raúl Reyes el 1 de marzo dio al traste con lo que se venía haciendo y fue un golpe al corazón del acuerdo humanitario. Se habían liberado personas y se pensaba liberar a otro grupo. En este momento a lo mejor hasta hubiera salido Ingrid Betancourt.
-¿En qué se basa para decir que el canje humanitario y la paz en Colombia pasan por Caracas?
-Por el ejercicio que hice y sigo haciendo con el presidente Chávez pude conocer de primera mano la posibilidad de la construcción de esa confianza que es tan difícil con las FARC y porque hubo hechos que de no estar él ahí no se hubieran logrado. Ya no estamos ni como mediadores ni como facilitadores.
-¿Se lograría algo de las FARC si se les excluye de la lista de organizaciones terroristas, como pidió Chávez y usted lo respaldó?
-Pienso que ayuda. Indiscutiblemente es mejor no estar que estar en esa lista. Pero de todas maneras caminamos hacia el acuerdo humanitario.
-¿A qué cree que se debe su impopularidad en Colombia?
-A que los medios de comunicación son propiedad de los grupos empresariales nacionales o multinacionales con presencia en el país que son enemigos de la paz.
-¿Qué le parece la elevada aceptación que tiene en cambio el presidente Álvaro Uribe?
-Hay que esperar un poco para saber si es verdad o no.
-¿Uribe es más generoso con los paramilitares que con la guerrilla en la búsqueda de la paz?
-Sí, una generosidad con uñas, es decir, con interés porque mucha gente de su círculo cercano está involucrada directamente con el paramilitarismo y esos votos le apoyaron en su elección. A cambio del silencio exigen un trato diferente. Una de las cosas preocupantes es que 35 parlamentarios estén en la cárcel, que haya 52 más investigados y esto demuestra cómo el proyecto paramilitar es un proyecto de Estado.
-¿Cuáles son las últimas noticias que tiene de Ingrid Betancourt? ¿Está realmente grave?
-Ingrid no puede estar bien porque un secuestrado no está bien, pero tampoco como lo han querido utilizar algunos sectores del oficialismo. No está en grave riesgo de muerte.
-¿Qué futuro le augura a las FARC si siguen eliminando a sus cabecillas?
- Que ganaría la política de guerra, pero no significa que se acabe el conflicto.
-¿Le consta que el jefe guerrillero Manuel Marulanda está refugiado en territorio venezolano?
-Para nada.
-¿Teme por su vida?
-No es que la tenga segura, pero si me pongo a pensar en eso no salgo de casa.







