Todas las organizaciones coincidieron en reclamar a la DGT que elimine los puntos negros de la red viaria, que aumente la presencia policial y que promueva que los servicios de emergencia no tarden más de quince minutos en llegar a los lugares donde ocurren los accidentes.
Además, solicitaron que el Gobierno haga especial hincapié en la educación de los más jóvenes, «para concienciar de la importancia de tener un comportamiento cívico al volante».
La portavoz del Comisariado Europeo del Automóvil (CEA), Nuria Alonso, valoró el cambio de tendencia en la siniestralidad, pero criticó que muchas ciudades no aplican el nuevo carné por puntos. Por su parte, el portavoz del RACE, Tomás Santa Cecilia, exigió a Pere Navarro que, tras desarrollar una política «sancionadora», se concentre en la formación de los conductores, tanto antiguos como noveles.







