Aunque cada propuesta refleja la personalidad de un pueblo, hay cuatro grandes grupos de actuaciones. Algunas pretenden, como en Elantxobe, favorecer la movilidad de peatones y ciclistas con obras de peatonalización, aparcamientos disuasorios o bidegorris. El diputado de Medio Ambiente, Iosu Madariaga, destacó también la apuesta por las energías renovables. Bermeo y Leioa, por ejemplo, van a instalar placas solares en las cubiertas de edificios públicos y Bakio renovará la iluminación del paseo marítimo. Otro de los grandes objetivos es la recuperación de espacios degradados, y por este camino el programa llega hasta Bilbao. El Ayuntamiento se ha propuesto regenerar una superficie de 135.000 metros cuadrados entre Rekalde y La Peña para ganar una zona verde que sirva de expansión a los barrios cercanos. Y Carranza recuperará un tramo de una antigua explotación minera como espacio cultural y de ocio. La agenda se completa con iniciativas novedosas sobre la gestión de residuos, como los planes para fomentar el compostaje en el Txorierri y Las Encartaciones.
La Diputación aportará siete millones de euros a estas iniciativas, con una financiación media del 70% del presupuesto. El Departamento de Medio Ambiente apoya con otros siete millones cincuenta proyectos de abastecimiento y saneamiento, la mayoría en barrios y caseríos aislados, que también sufraga al 70%. Además, ha concedido una ayuda adicional de 700.000 euros al Consorcio de Aguas Bilbao Bizkaia para mejorar la red secundaria de una veintena de localidades.





