
ARTILLERÍA Y MENTALIDAD
Ante un rival dinámico que con el cambio de entrenador escapó de la última plaza en la primera vuelta para incluso aventajar al Alavés, el cuadro vitoriano tiró de control del balón en su inicio. Acuciado por las bajas en defensa y con Tarantino cumpliendo como central, se apostó de nuevo por la presencia de Stevanovic en el centro del campo, sacrificando profundidad en ataque con Adrián como único punta. Con la ansiedad clasificatoria repartida a partes iguales, los canarios sí insistieron en lo que mejor saben hacer, atacar. Con la punta de lanza de Marcos Márquez, su joven lugarteniente Sergio Suárez aprovechó dos despistes defensivos para sentenciar el partido antes del descanso. Craso error otra vez, depender de una remontada que no llegó ya con toda la artillería pesada sobre el campo -el canterano Igor volvió a actuar demasiado tarde-. Y eso que Sergio acortó distancias en el inicio de la reanudación. En la mentalidad de ambos equipos radicó la clave. Cuando el Alavés se fue hacia arriba con los cambios, Las Palmas se encerró demasiado en su campo. Esto, hasta que los amarillos se dieron cuenta del fallo y volvieron a contragolpear con peligro ante un Alavés que tampoco acertó con sus ocasiones. Nadie dice que haya que abusar de delanteros, pero sí atacar con convicción y se nota cuando los centrocampistas llegan a posiciones de remate.
EMBARGO Y ACCIONISTAS
Formidable noticia para el alavesismo el embargo cautelar de los bienes de Piterman. Como ya se reflejó en la junta de accionistas y estando en juego la liquidación del club, habrá que armarse de paciencia para que la Justicia ponga a cada cual en su sitio y nos aliviemos de tanto sufrimiento.





