
El BBVA está volcado desde hace tiempo en agilizar su estructura para contar con un mayor potencial de ventas. Explica que esa filosofía guía el proyecto Clima (Cliente Matriz), cuya aplicación ha iniciado a principios de este mes de abril y concluirá el próximo mayo con el objetivo de simplificar su organización. Básicamente, a través de dos grandes actuaciones. De un lado suprimiendo escalones intermedios entre la dirección y las oficinas. De otro, reordenando la red de oficinas y centralizando las labores administrativas en unidades concretas. Algo que, según fuentes del Bilbao Vizcaya Argentaria, permitirá dedicar más medios a la actividad comercial, Dicho de otra forma, a la venta de productos y servicios.
Menos zonas
Hasta ahora, el grupo financiero tenía dividida su red en un total de 138 direcciones de zonas. Pues bien, el nuevo esquema plantea su reducción a la mitad. Es decir, fijarlas en 69. Ese proceso lleva aparejado una reducción de jefes intermedios. En concreto, desaparecen 69 directores de zona y todos los denominados jefes de negocio -uno por cada dirección de zona-. Ese excedente se resolverá mediante reubicaciones y prejubilaciones a partir de los 50 años de edad.
En la dirección territorial Norte -que incluye el País Vasco, Navarra, Cantabria, la Rioja y Aragón-, las zonas se reducirán de 18 a 10, lo que implicará al menos la supresión de ocho directores de zona y de 18 jefes de negocio.
La segunda pata de este nuevo modelo se apoya en la creación de los CBC o centros de banca comercial. Se trata de una especie de oficinas cabecera que centralizarán las labores administrativas que hasta ahora realizaban todas las sucursales. De cada CBC -en la zona norte habrá más de 90- dependerán entre cuatro y siete oficinas.
¿Que efectos tiene esa reestructuración?. Desde el punto de vista operativo, el hecho de que las oficinas puedan abandonar el trabajo administrativo les permitirá, según el banco, ser «más eficientes», contar con una mayor capacidad de actuación y reorientar todos sus esfuerzos hacia la labor comercial. En suma, centrarse «al 100%» en el cliente. Tanto es así, que según las previsiones que maneja el BBVA, el porcentaje de profesionales del banco que se dedica a las ventas pasará del 53% actual al 65%.
Excedentes
Hasta aquí los cambios que está aplicando la entidad en su red. A pesar de que asegura que este proyecto no está vinculado a ningún plan de prejubilaciones y que las únicas que se producirán serán las de los jefes intermedios, esa promesa parece no convencer a los representantes de los empleados. Temen que el programa Clima afecte a más trabajadores y termine provocando un número mayor de salidas. Es más, prevén «excedentes a corto y medio plazo».
Al respecto, fuente de las organizaciones sindicales consultadas calculan que la suma de este plan y de otro que ya está en marcha -el denominado Velázquez- generará este año entre 500 y 600 prejubilaciones, que se añadirían a las en torno a 500 que se pueden producir de forma 'natural'. Es decir, un total de más de 1.000 salidas del banco. El Bilbao Vizcaya Argentaria, que en España cuenta con una plantilla compuesta por unos 31.000 trabajadores, asegura que no existen cifras al respecto.
Al margen de los posibles excedentes, los representantes de los empleados sospechan que el aligeramiento de la red provocará, entre otras cuestiones, una pérdida de calidad en el empleo. En ese contexto, explican que el nuevo esquema supondrá rebajar funciones a importantes colectivos profesionales del banco. Por ello, han exigido el inicio de negociaciones sobre el contenido y la aplicación de esta iniciativa.





