Una de las explicaciones a semejante descompensación es la baja incorporación de las mujeres riojanas al mercado laboral, más de 3 puntos por debajo de la media nacional. Y es que las menores de 19 años suponen tan sólo un 5% en la tasa de ocupación, muy por debajo incluso de las mayores de 55 años, con un 6%, y muy lejos de los hombres en cualquier banda de edad.
Por sectores, el 79% de las ocupadas riojanas trabaja en servicios, el 18% en industria, un 2% en el sector agrícola y un 1% en la construcción. Los hombres de la región, en cambio, mantienen unos porcentajes mucho más equilibrados, en torno al 30% en cada sector, dando cuenta de la segregación existente en determinados empleos.
Otro lastre son los contratos a tiempo parcial, que las mujeres ocupan en un 70 por ciento de los casos. Y en cuanto a los números totales de contratación, de los 114.331 que se firmaron en 2007 en La Rioja, 64.628 fueron para hombres, y únicamente 49.649 para mujeres. De nuevo, por el veto que a ellas se les impone a la hora de acceder a determinados puestos.






