El más incisivo fue el 'número dos' de Aguirre. En respuesta a las palabras de Rajoy, Ignacio González se preguntó «¿qué sería del PP si se marchan liberales y conservadores?». El vicepresidente primero de la Comunidad de Madrid subrayó que Esperanza Aguirre fue elegida líder del PP madrileño con más del 95% del apoyo de los compromisarios. González consideró «muy sano» que se haya abierto un «debate interno extraordinario» y adelantó que en el congreso de junio «apoyaré a mi jefa haga lo que haga» y, «por supuesto», a Mariano Rajoy.
Por su parte, el diputado del PP por Valencia Esteban González Pons aseguró ayer que él no tuvo «la sensación» de que el presidente del partido atacara a Aguirre con sus declaraciones. «Ha marcado las líneas programáticas y sus principios», subrayó Pons, quien apostó por celebrar «un debate de ideas y no de caras» porque estos últimos son «muy pobres. Además, no pierden las personas sino que pierden los proyectos». El diputado -al que en su momento se consideró que sería el sucesor de Zaplana como portavoz en el Congreso- añadió que «debemos renovar ideas, renovar el proyecto y analizar la razón por la que no hemos ganado».
Pons también respondió a la polémica suscitada por las declaraciones de Francisco Álvarez Cascos, ex secretario general del partido, en las que criticaba los nombramientos de Rajoy «Me gustaría conservar la organización, la disciplina, el funcionamiento y el rigor que Cascos consiguió, además de lograr lavar los trapos sucios en casa. Espero que nos quede mucho de ese partido», dijo
Más allá de los dirigentes, también hubo declaraciones. Algunos asistentes al acto de Elche calificaron de «extrañeza» que Rajoy se reuniera con muchos cargos locales y apoderados electorales, y, «en vez de dirigir las fuerzas contra el Gobierno, se descarga más energía contra familias internas, contra el partido».







