
El traslado se hizo efectivo el pasado lunes, menos de dos meses después del incidente que protagonizó el presidente de Bilbao Kirolak, al que la Policía Municipal devolvió el automóvil después de llevárselo al depósito de Zorrozaurre por aparcarlo en un paso de emergencia situado en la parte trasera del pabellón de La Casilla.
Días después, el edil de Seguridad Ciudadana, Eduardo Maiz, aseguró que, mediante una autorización especial, había facultado al político de EB a estacionar allí, una zona que muchos agentes consideran inviolable, ya que debe quedar despejada para que las ambulancias puedan prestar servicio de urgencia al recinto deportivo. Tres semanas más tarde, a las señales de prohibido el paso que había en el lugar se le sumó un cartelón anexo con la coletilla: 'Excepto vehículos autorizados'.
El episodio provocó un gran revuelo en el Ayuntamiento y en las comisarías. El Sindicato Vasco de Policía y Emergencias (SVPE) emitió un duro comunicado en el que acusaba a la Administración local de saltarse la ley para favorecer a Sustatxa. «Nos avergonzamos de servir a una institución que permite estos desmanes y bajo una Dirección de Policía que actúa movida por el servilismo en vez de acudir a la defensa de la Ley y sus trabajadores», llegaron a decir.
«Está muy afectado»
El funcionario que ha sido trasladado cogió la baja laboral al día siguiente de incorporarse a su nuevo destino. «Se encuentra muy afectado», comentan algunos de sus compañeros. Las órdenes que recibió le obligaron a dejar el servicio de grúa y sumarse al turno de coches patrulla que vigilan Las Cortes y San Francisco. Aconsejado por un abogado, el agente ha interpuesto un recurso contra la decisión municipal en un juzgado de lo Contencioso-Administrativo de Bilbao.
Según ha podido saber este diario de fuentes cercanas al caso, la denuncia presentada se basa en el hecho de que el funcionario se encuentra desde algo más de un año en una situación de reasignación provisional o segunda actividad por «padecer limitaciones psicofísicas con posibilidad de recuperación». Y añade que, sin un informe médico que certifique una mejoría, no puede haber un traslado. En este caso, el afectado ha trasmitido a sus compañeros que no ha pasado examen clínico alguno en los últimos meses. Según la normativa municipal, un policía puede estar un máximo de cuatro años en la situación de reasignación provisional, «pasando a ocupar un puesto de trabajo acorde con su estado de salud».





