
BURGOS 2 - LOGROÑÉS CF 2
Los visitantes se adelantaron en el minuto 23 con un tanto de Paixao, pero antes del descanso el cuadro burgalés aprovechó un fallo defensivo de los logroñeses para empatar por medio de Heredia. Ya en la reanudación llegó el tanto de Nacho Garrido que permitió al Burgos darle la vuelta al marcador. Y cuando todo apuntaba a una victoria del Burgos, Nacho Franco logró el tanto de la igualada.
El choque tuvo dos partes muy diferenciadas, con un Logroñés CF, que tomó el mando desde el inicio, pero que no supo defender bien su ventaja, pese a echarse un paso atrás para defenderla. En sólo dos minutos, el conjunto de Rafa Sáez recibió un gran mazazo y si en la primera parte dominó durante los primeros 40 minutos en la segunda, estuvo a la expectativa.
Un LCF mandón
Los rojiblancos comenzaron el duelo tocando el balón y mediante Paixao pusieron varias veces en jaque a la defensa local. Salcedo, en las jugadas a balón parado, y Pulga resultaron ser los más activos. No fue hasta el minuto 23 cuando una pérdida de balón en saque de banda del equipo burgalés propició que Pulga le diera un gran pase a Paixao y que éste, ante la salida de Xabier, batiese al portero con un toque suave.
El Burgos no reaccionó y en el minuto 40 un gol anulado por fuera de juego a Nacho Garrido permitió a los locales cobrar energía. Una pelota despejada a córner por Alberdi supuso el gol del empate, tras un buen centro de Pedro García que Heredia, solo en el segundo palo, remató a placer. Fue un jarro de agua fría para los visitantes, nada más comenzar la segunda parte.
Otro error defensivo, en esta ocasión de Iker Garay que estaba en el suelo junto a Pedro García y Nacho Garrido, permitió al delantero local marcar tras un pase de la muerte de Manolo.
El golpe de moral fue tremendo para la escuadra rojiblanca, que se vino abajo, sólo Tornero lo intentó de lejos y de cerca en tres ocasiones, pero se topó con el muro blanquinegro. El Burgos pudo poner el 3-1 en algunas ocasiones, tras las lagunas defensivas, pero Vilches estuvo entonces atrevido y seguro. En el minuto 86 un gol anulado a Paixao por un más que dudoso fuera de juego supuso la casi última esperanza de los riojanos, pero nunca arrojaron la toalla. A falta de un minuto, Nacho Franco cabeceó a gol una falta bien botada por Salcedo.
Sólo cuatro jornadas quedan para finalizar la liga, pero tanto Burgos como Logroñés CF no dejarán de luchar para intentar salir de la quema y seguir un año más en Segunda B.





