Cuando se le preguntó por el buen juego y la autoridad que tuvo su equipo en el Sardinero, Schuster dijo: «no me lo puedo creer», con lo que reconocía la dificultad que tuvieron sus pupilos para resolver a su favor la contienda.
Schuster valoró especialmente la victoria por haberla conseguido ante un rival que «no sólo destruye, sino que busca salida y tiene buenos movimientos en ataque».
Por su parte, Marcelino García Toral se lamentó, más que del resultado, de haber encajado el primer gol demasiado pronto y fruto de un error propio.





