
Diego Herrero es joven y tiene siempre como pareja a algún hombre mucho más veterano. Para él eso es fundamental. «Estar con jugadores de tanta experiencia como Marín y Ateca en mi zona, y con el resto de compañeros, sirve para aprender».
Como el resto de sus compañeros, ya es campeón algo que «es muy bonito, incluso importante porque no es algo que se consiga todos los días, pero en lo que realmente estamos pensando es en lograr el ascenso».
Herrero reconoce que desde ahora y hasta el final de la Liga regular, no va a ser fácil ver partidos especialmente atractivos, «sobre todo en semanas como las que nos vienen con cinco partidos en quince días».
Aun así, insiste en que el equipo, jueguen quienes jueguen siempre sale «a buscar el triunfo y a ofrecer lo mejor a nuestros seguidores». Para buscar un estímulo, que no parece fácil en este momento se marcan pequeños retos. «El sábado era el de ganar a La Granja, algo que no habíamos hecho el año pasado».
En relación con el último partido, el jugado en tierras segovianas, el central rojillo reconoció que «hubo algún momento de despiste». Situación que no debe darse, pero que «a veces no es malo que se produzcan si de esos errores sacamos conclusiones positivas».
Mentalizados
Lecciones que tendrán que ir aprendiéndose para poder llegar del mejor modo posible y con todas las garantías a la fase de ascenso.
El momento definitivo de la temporada para el Mirandés está todavía a un mes vista, y quizás la espera se haga un poco larga, sobre todo para los socios, pero no tanto para los jugadores porque, según apunta Herrero, «aun nos queda un trabajo muy duro». Sin ir más lejos piensa en que en las próximos quince días el equipo va a afrontar cinco partidos. «Van a ser dos semanas muy exigentes».
Pero el trabajo no le asusta porque «estamos muy mentalizados». Y no sólo para la recta final de la temporada regular, sino para el 'play off'. «Esperemos que a la tercera sea la vencida. Nuestro objetivo es claro y estamos esperanzados y mentalizados de que vamos a conseguir el ascenso».
Sin duda, él a nivel personal también tiene retos. Podría decirse incluso que es una ilusión. Al margen de querer seguir sumando partidos y minutos como rojillo, y aun cuando no es delantero, no le importaría nada poder incluir en sus estadísticas «un gol; ahí ahí andamos en algunos partidos pero aún no ha llegado. A ver si en lo que queda puedo conseguirlo».





