Las reuniones, que Corbacho quiere que tengan carácter privado y que se celebren por separado, formarán parte de los primeros contactos que el ministro va a tener con los dirigentes de las organizaciones sindicales y empresariales tras tomar el relevo a Jesús Caldera para dirigir el Ministerio, que estrena nueva denominación.
De momento, el titular de Trabajo ya ha dicho que el diálogo social será una «constante» en su gestión, y no una «pose», y que espera obtener de los sindicatos y de los empresarios «complicidad» para poder alcanzar acuerdos.
En cuanto a la estructura del nuevo Ministerio de Trabajo e Inmigración, ya se ha confirmado la permanencia de Octavio Granado como secretario de Estado de la Seguridad Social y de Consuelo Rumí como secretaria de Estado de Inmigración y Emigración. Falta conocer si Antonio González continuará al frente de la Secretaría General de Empleo.





