
LOS DATOS
Ambos jóvenes emprendedores se encuentran «muy ilusionados» con el proyecto, «con muchas ganas» de que se ponga realmente en marcha. El coordinador del programa 'Urrats bat', Carmelo Oyarzabal, aunque con los pies en la tierra, afirma que el proyecto «tiene visos de hacerse realidad». Además, tiene plena confianza en estos dos estudiantes. «Les veo con ganas, con fundamento. Son dos emprendedores natos que tienen muy claro la constitución de esta empresa».
Fue en abril del año pasado cuando Jon Hernández propuso a Oyarzabal la idea de crear una empresa de servicios deportivos. «Me dí cuenta que no había una empresa que ofreciera servicios deportivos a nivel global, la mayoría están centradas en un ámbito», señala Hernández. Entonces empezó el proceso de tutorización del proyecto, al que más tarde se unió Josu Navas.
Todo el proceso de creación de la empresa está supervisado por los tutores del programa 'Urrats bat', y además han contado con servicios de asesoría a cargo de Integral Outsourcing. Los dos emprendedores han tenido que trabajar duro los últimos meses para comprobar si era factible la creación de la empresa. Estudios de mercado, establecer contactos, y realizar el plan de negocio o plan de viabilidad. Para ello han tenido a su disposición el aula de emprendizaje en el complejo educativo, desde donde han podido acceder a internet y han hecho todas las gestiones telefónicas. Ahora están en fase de puesta en marcha y lanzamiento, y si todo sigue según lo previsto, Kirolzale podrá constituirse para dentro de dos meses, en junio.
El trabajo ha sido intenso pero ambos aseguran haberlo llevado bastante bien. «El principal quebradero de cabeza es pensar en lo que vas a organizar, los diferentes cursos y actividades. El abanico es amplio, pero no puedes conformarte con organizar un curso, tienes que estar pensando en el siguiente, en lo próximo que vas a hacer», asegura Jon.
Experiencia piloto
La primera actividad de Kirolzale, aún siendo una empresa en período de gestación, ha sido la puesta en marcha de una experiencia piloto. De este modo, han organizado un curso de iniciación al patinaje lúdico, que los pusieron en marcha el pasado 12 de abril en el polideportivo de la Uni.
Concebido a modo de prueba de fuego, con ello querían saber como iba a responder la gente ante la actividad ofertada. «En este sentido, estamos bastante satisfechos con los resultados. Cuando lo anunciamos, al principio no nos llamó nadie, y nos asustamos, pero después, comenzó a apuntarse gente y ahora hemos hecho un grupo de 13 alumnos que están aprendiendo a patinar», explican Josu y Jon.
Su principal miedo, es la respuesta que podrán obtener de diversas entidades debido a su juventud. «Igual no se atreven a dejar en nuestras manos la gestión de unas instalaciones deportivas porque somos demasiado jóvenes», señalan los jóvenes. «Pero no tienen de que preocuparse porque además de jóvenes, somos responsables», aclaran.





