Fernando Lugo celebra con sus votantes su triunfo. /REUTERS
En disputa con el Vaticano
El Vaticano no ha comentado, de momento, el triunfo del ex obispo católico Fernando Lugo.
En enero del pasado año el Vaticano suspendió a divinis a Lugo, quien había solicitado a su vez al Papa volver al estado laical, lo que el Pontífice rechazó, según una carta enviada por el prefecto de la Congregación para los Obispos, cardenal Giovanni Battista Re, y divulgada en Asunción por la nunciatura en aquellas fechas.
En aquella carta, Re subrayó que "el episcopado es un servicio aceptado libremente para siempre". Manifestó asimismo que la candidatura de un obispo sería motivo de confusión y de división entre los fieles, una ofensa al laicado y una 'clericalización' de la misión específica de los laicos y de la misma vida política" y que por ello la Santa Sede no veía la existencia de una "justa y razonable causa" para concederle la dispensa.
Con un decreto de la Congregación para los Obispos, Re precisó al prelado que "permanece en el estado clerical y continúa estando obligado a los deberes a él inherentes, aunque suspendido en el ministerio sagrado".
Otras fuentes vaticanas precisaron que el caso es "complicado" y que llevará tiempo encontrar una solución, ya que es la primera vez que un obispo católico es elegido presidente de una República y además ha desobedecido al Papa.
Decenas de miles de personas se han lanzado en las calles de Asunción para celebrar el triunfo del ex obispo católico Fernando Lugo en las
elecciones presidenciales, lo que supone la caída del Partido Colorado tras seis décadas de poder.
La sede del Panteón de los Héroes, en el centro capitalino, se ha convertido en el escenario de la fiesta popular convocada por la Alianza Patriótica para el Cambio (APC), que ha llevado al poder a
Lugo con los nueve partidos políticos que la integran, junto a una veintena de organizaciones sociales, campesinas y sindicales.
Caravanas de autos, bocinazos, bombas de estruendo, música y banderas con los distintivos y colores de las agrupaciones de la APC, así como el rojo, blanco y azul de la bandera nacional han coronado el triunfo de Lugo, quien renunció en la Navidad del 2006 a su estado clerical para dedicarse a la política.
Honestidad frente a corrupción
En sus primer discurso, el ex obispo se ha comprometido a que encabezará un gobierno que se "caracterizará por la honestidad y no por la corrupción", en indirecta alusión a los "colorados", que gobiernan el país de manera ininterrumpida desde hace 61 años.
"Ustedes son los próceres del 20 de abril de 2008", ha señalado Lugo. "La democracia la haremos juntos. Viva el Paraguay", ha gritado el ex prelado, que el 15 de agosto próximo asumirá la presidencia en sustitución de Nicanor Duarte.
Lugo ha confirmado que los sus homólogos de Argentina, Cristina Kirchner; Bolivia, Evo Morales; Chile, Michelle Bachelet; Venezuela, Hugo Chávez; y Uruguay, Tabaré Vászquez, se comunicaron con él anoche para felicitarle por su victoria en los comicios.
Amplia diferencia
De acuerdo con los datos provisionales oficiales del Tribunal Superior de Justicia Electoral (TSJE), Lugo obtuvo este domingo 704.966 votos, lo que representa el 40,82% de las papeletas de las 13.162 mesas que ya han sido escrutadas.
Por su parte, la candidata del Partido Colorado, Blanca Ovelar, lleva 530.552 votos, el 30,72%, y el general retirado Lino Oviedo, de la Unión Nacional de Ciudadanos Éticos (Unace), 379.571 votos, el 21,89% del total.
Ovelar fue la última candidata en reconocer la derrota y admitió que "así como están avanzando las proyecciones del resultado, es irreversible y reconocemos el triunfo de Fernando Lugo". La candidata "colorada" aseguró además que la derrota de su partido no representa "el fin de nuestra vocación de servicio".
Duarte garantiza un traspaso pacífico del poder
También Duarte reconoció el revés y afirmó que cargará con parte de la "responsabilidad histórica" de la caída del "coloradismo". El mandatario se comprometió a garantizar un traspaso pacífico del poder, "sin derramamiento de sangre", en referencia al proceso democrático del país tras la caída de la dictadura de Alfredo Stroessner, el 3 de febrero de 1989. Duarte, cabeza de lista de candidatos al Senado del Partido Colorado, acotó que se erigirá como un "crítico tenaz" del nuevo régimen.
El general retirado Lino Oviedo también reconoció públicamente el triunfo de Lugo y aseguró que le apoyará "si responde a los intereses del pueblo" y en similares términos se expresó el empresario Pedro Fadul, candidato presidencial del Partido Patria Querida
La jefa de la misión de observadores de la Organización de Estados Americanos (OEA) y ex canciller de Colombia, María Emma Mejía, destacó la alta participación del electorado paraguayo y consideró que la población dictó hoy "una lección de civismo".
En sintonía, el ex presidente colombiano, Andrés Pastrana, quien encabezó un grupo de veedores de la Fundación Internacional para Sistemas Electorales (IFES, por sus siglas en inglés), calificó como una "una gran fiesta democrática" las elecciones. "Los cambios se inician en las urnas; es el inicio de una nueva etapa de consolidación de la democracia que se está dando en América Latina", resaltó Pastrana.