
Estos dos 'liberados' de la organización estarían relacionados con la mayoría de las acciones cometidas por ETA tras la ruptura de la tregua y constituirían el tronco central del reconstituido 'comando Vizcaya'.
Su participación, de forma directa o indirecta, está asegurada en los atentados contra las casas cuartel de Durango y Calahorra, la Delegación del Ministerio de Defensa en Logroño, la comisaría de la Ertzaintza en Zarautz, el intento de asesinato del escolta Gabriel Ginés, la colocación de bombas contra los juzgados de Getxo, Sestao y Bergara, así como contra las sedes del PSE en Balmaseda y Derio. Asimismo, destrozaron un repetidor en un monte cercano a Bilbao. No se descarta su posible implicación en el asesinato de Isaías Carrasco.
Las fuerzas de seguridad están convencidas de que cuentan con el apoyo de varios 'legales' y de que disponen de una pequeña infraestructura para elaborar explosivos. Tanto la Ertzaintza como el resto de cuerpos policiales creen que una de las zonas en las que podrían ocultarse sería el Bajo Deba, donde está Elgoibar. Se da la circunstancia de que desde esta localidad también se realizó la llamada con la que se reivindicó el atentado contra un repetidor ubicado en Azpeitia a primeros de este mes de abril. Además, en la vecina Ermua, situada a apenas 10 kilómetros, la Ertzaintza localizó el pasado otoño dos vehículos abandonados por Martitegi y Goikoetxea
Sin mencionar en ningún momento su nombre, Balza sí dejó ayer claro que Ertzaintza, Guardia Civil y Policía Nacional disponen de un «análisis compartido sobre el tipo de infraestructura» que da cobertura a los ataques contra las sedes del PSE. Durante una rueda de prensa celebrada en Vitoria, el consejero de Interior recalcó que, «dentro de los márgenes en que se puede hablar de estas cosas», existen «identificaciones de alguno de los 'liberados' que podían estar trabajando en estos atentados contra las casas del pueblo».
Sin escatimar esfuerzos
Asimismo, aseguró que se intensificarán las medidas de seguridad alrededor de las casas del pueblo. «Se reforzará lo ya reforzado», explicó Balza, quien añadió que su departamento tiene en marcha «un plan de refuerzo de la seguridad y vigilancia de las sedes» del PSE. El consejero anunció que no va a «escatimar esfuerzos ni medios en tratar de aportar la máxima seguridad» a los socialistas.
Aunque reconoció que estos ataques, junto con las advertencias del último comunicado de la banda terrorista, evidencian que los atentados están «especialmente dirigidos» contra el PSE, el consejero precisó que no se va a «bajar la guardia con los demás objetivos amenazados». Además, aclaró que «la comunicación con el Ministerio (del Interior) es también plena». En este sentido, Alfredo Pérez Rubalcaba aseguró en 'Punto Radio' que ETA «sabe que está derrotada» y que sólo tiene que decidir cuando pone fin a la violencia.







