
Han admitido, asimismo, que en su decisión han influido las diligencias abiertas por los jueces a instancias de la asociación Dignidad y Justicia y los familiares de Miguel Ángel Blanco y Fernando Múgica, quienes han requerido la retirada de los símbolos que ofendan la sensibilidad de las víctimas. En su argumentación de voto, el PNV y EA reconocieron durante el pleno que aprobó la retirada de los recuerdos a los terroristas que en Zizurkil hay víctimas de ETA «olvidadas» como Julián Galarza o el ertzaina Juan José Pacheco. Criticaron también que el PP «intente» convertir el municipio «en una especie de Lizartza», cuando «a nosotros también nos han quemado sedes y coches».
En ese sentido, el concejal del PP, Raúl Vázquez, sólo observa en la decisión «oportunismo por miedo a un juicio». «Quiero que mis hijos vivan en paz», precisa, en sintonía con la sensación que tuvo la presidenta popular en Guipúzcoa, María José Usandizaga, durante su asistencia al pleno de Zizurkil como invitada: «Un pueblo que, aunque no está siendo gobernado por ANV, está sometido al terror de ETA».
Por su parte, el edil de EB Josema Amigó considera «lógico» el cambio de nombre de la plaza porque su mantenimiento es «injusto para las víctimas».







