
El regidor socialista realizó esta reflexión durante la presentación de las siete ingenierías que optan a redactar el plan de viabilidad y el anteproyecto de construcción de la infraestructura. Se trata del primer eslabón de una particular cadena que cobrará forma en dos años con la apertura de la zona destinada a autobuses, y que no se cerrará en al menos siete más, hasta que puedan circular bajo tierra los trenes.
Estas siete firmas -Trakteplan; Mikel Garbizu y Demetrios Alatzas; Idom; la UTE Saitec, Xlark estudio de arquitectura y urbanismo, Antón Pagola y asociados; Typsa; LKS Ingeniería y DPYMN; y Sener- han presentado unas ofertas que varían entre los 396.000 euros de las más barata, y los 464.000 euros de la más cara. El Ayuntamiento decidirá en un mes cuál será la encargada de realizar el estudio de necesidades y de viabilidad, y el anteproyecto de la terminal.
Este primer paso antes del inicio de la construcción de la ansiada y demandada estación de autobuses durará en torno a diez meses, que se dividirá en varias fases. Así, la ingeniería adjudicataria del proyecto deberá presentar en dos meses el plan de necesidades y en dos más la propuesta arquitectónica. Para más adelante quedan todos los aspectos relacionados con el planeamiento urbanístico y el anteproyecto propiamente dicho. Será en febrero o marzo de 2009 cuando Ensache XXI, la sociedad municipal encargada de gestionar los proyectos estratégicos la ciudad, puede adjudicar las obras.
Hotel y comercio
La intermodal ocupará una extensión de 27.000 metros cuadrados junto al parque de Arriaga. Aglutinará un complejo comercial y hotelero, además de un parking, abierto también a los residentes de la zona. En la financiación participan el Gobierno vasco, el Ayuntamiento y la Diputación.
La principal incógnita reside en cuándo podrá acoger la estación el tráfico ferroviario. Las previsiones más optimistas hablan del inicio de las obras del soterramiento en 2010 ó 2011. De ser así, el tren de alta velocidad y los convoyes tradicionales y de mercancías no llegarán a Arriaga hasta al menos 2015.









