
En un nuevo intento por sacar tajada de la prolífica gallina de los huevos de oro del 'J-horror' japonés, este film cuenta con los mismos productores de 'The Ring' o 'La maldición' y con un guionista norteamericano novel que mejor hubiera hecho por comenzar su andadura profesional escribiendo diálogos para comedias de situación en 'prime-time'. Al menos así, alguien recordaría su nombre. Porque, a pesar de todas las buenas intenciones y de una evidente aspiración a pelotazo en taquilla, estos 'Retratos del más allá' ni evocan, ni sugieren, ni mucho menos asustan, y eso es casi lo peor que puede decirse de una película de este tipo.
Previsible de principio a fin y con un comienzo de leyenda urbana cutre (la chica de la curva a lo nipón), la cosa no podía sino empeorar con la elección de los protagonistas: enésima rubia mona sin registros y su marido, un fotógrafo de modas interpretado por el Joshua Jackson de 'Dawson Crece', que resulta tan creíble aquí como en la famosa serie que lo lanzó a la fama. Sin duda, el final logra ponernos los vellos de punta, pero no exactamente como pretende.







