
«No he jugado mal, mí actuación ha sido malísima», confesaba el veterano zaguero navarro en la posterior rueda de prensa con un acento apesadumbrado. «No he podido parar a Asier, me he encontrado completamente desencanchado y sin capacidad de respuesta. Acusar cinco saques es una cifra alta, pero diez ya es excesiva», añadió.
Hubo una pregunta de obligado cumplimiento, realizada por EL CORREO, ¿Con este contundente resultado se planteará su continuidad en esta competición? «En esta edición no he podido preparar el Manomanista como yo hubiese querido por culpa de las lesiones, pero al año que viene, si me veo bien, seguro que jugaré», contestó.
Sin embargo, la mayoría de los pelotazales que estuvieron ayer tarde presentes en el histórico frontón Beotibar coincidieron en una misma apreciación, «el tiempo de Rubén Beloki en el Manomanista se ha acabado». Hubo quien fue más lejos en su particular valoración. «Un campeón no puede arrastrarse de esta forma por un frontón».
Con el devenir del tiempo, la gesta de Julián Retegui en esta misma modalidad se engrandece. Once 'txapelas' en su haber y jamás dejó una sombra de duda en sus reiteradas intervenciones, «Me fui a los 38 años como campeón a sabiendas de que aún podía conquistar algún otro título más, pero hay que saber decir no y tirar la toalla a tiempo». aseveraba el de Erasun al abandonar Tolosa.
En lo estrictamente pelotístico el choque mantenido entre estos dos ilustres navarros fue un monólogo del mayor de la saga de los Olaizola. En un corto margen de 17 minutos puso un marcador favorable a su color (11-0) , el dinero se cantó con una cierta tendencia favor de Beloki -100 a 90 euros-, que dejó la eliminatoria sin pulso y carente de emoción alguna.
Rival recauchutado
Durante este trayecto del encuentro le endosó siete saques, la mayoría restables. Tres dejadas, a las que Beloki llegó tarde como si tuviera amarrados a sus tobillos dos lingotes de plomo, y un derechazo a la pared izquierda. Nadie daba crédito a la endeblez restadora y peloteadora del burladés. Era un rival recauchutado de arriba abajo.
Tres tantos más de saque sumó (10 en total) el de Goizueta y el resultado (22-6) para llenar de cicatrices durante mucho tiempo el ánimo competitivo del derrotado. En 39 minutos y 14 pelotazos quedó cerrado el encuentro. El ganador se enfrentará en cuartos de final a otro ilustre especialista, Patxi Eugi.





