El mandatario del Elche añadió que «entraba dentro de la lógica que las cosas se pudieran complicar», pero a falta de ocho semanas para el final de la Liga, «no se puede decir que no vayamos a ascender». «Nosotros hemos pinchado, pero también pueden hacerlo otros. No todos van a ganar lo que les queda. Mientras que matemáticamente haya posibilidades, vamos a dejarnos la piel en el campo para agotarlas», añadió Sepulcre.
Con respecto a la posibilidad de que abandone la presidencia a la conclusión de la campaña, Sepulcre afirmó que hasta que no exista una viabilidad económica de la entidad, él se mantendrá en el puesto directivo. «Voy a seguir trabajando como lo he hecho y hasta que el club no esté tranquilo y haya una viabilidad, seguiré al frente. Luego ya veremos lo que pasa», añadió.
En ese sentido, el presidente del Elche se reunió hace días con representantes del Ayuntamiento para encontrar soluciones a la situación económica por la que atraviesa el club, que cerrará el ejercicio con una deuda superior a los 18 millones de euros. El Elche percibe 300.000 de las arcas municipales anualmente, cantidad que se incrementará hasta los 500.000 en breve.
En el ámbito deportivo, el Elche conoció ayer el alcance de la lesión muscular de Óscar Díaz. El mediocampista, con una microrrotura de fibras en el bíceps femoral, permanecerá de baja tres semanas, por lo que se perderá de entrada el partido contra el Alavés.
Se lastimó ante el Salamanca en una acción de verdadera mala pata. Salió en el minuto 27, cuando el Elche ya perdía por 0-1, y sólo aguantó hasta el 57, con 0-2 en el marcador. Como su técnico, David Vidal, ya había realizado para entonces los tres cambios reglamentarios, la lesión de Óscar Díaz obligó al conjunto ilicitano a afrontar la última media hora del encuentro con un futbolista menos. Lo notó y acabó entregando el compromiso por 0-3.





