
Los trabajos fueron calificados en su día por el alcalde, Alfredo Etxeberria, «como los de mantenimiento propios de una construcción de este tipo y que deben abordarse de una forma periódica para asegurar su conservación. El pórtico presenta algunas goteras y filtraciones que hay que reparar y a conseguir ese objetivo van dirigidas las obras que planeamos».
Las obras, por lo tanto, no afectarán más que a la techumbre del pórtico y no se tocaran los elementos escultóricos que decoran el conjunto. La empresa adjudicataria de las obras dispondrá, a partir de ahora, de tres meses para finalizar los trabajos contratados y, con ello, asegurar el buen estado y preservación de uno de los monumentos más antiguos y significativos de los pocos que aún se conservan tanto en el casco urbano como en los alrededores de Elgoibar.
El pórtico de entrada al cementerio de Olaso es el único resto que queda de la iglesia del siglo XV construida en ese enclave y que estuvo dedicada a San Bartolomé, patrono de la localidad y a quien ahora está dedicada la parroquia de la plaza de los Fueros. El pórtico es hoy el acceso principal al cementerio, de portada ojival, ostenta una inscripción que revela el nombre del maestro Martín Sancho que la construyó y el año de 1459, en que fue erigida. Luce en su interior una hermosa puerta abocinada y el arco de entrada presenta características muy comunes en las iglesias góticas de Bizkaia.
Otra característica de este arco es que en la actualidad no presenta ningún trabajo de escultura pero parece que no fue así siempre y se cree que, en un principio fueron seis las esculturas de santos representadas en las jambas, pero la última, a la derecha, falta.





