LOS DATOS
Según el escrito de acusación provisional del Ministerio Público, al que tuvo acceso Efe, los hechos ocurrieron sobre las 17.30 horas del 4 de julio de 2007. Ese día, una dotación de la Ertzaintza que patrullaba en un coche sin distintivos por el barrio donostiarra de Añorga Txiki observó cómo el Audi A-6 que conducía el procesado pasaba «a excesiva velocidad» por un lugar en el que no se podía superar los 50 kilómetros por hora y rebasaba un semáforo en rojo.
Por este motivo, los agentes accionaron un faro con un rotativo y situaron el vehículo policial junto al del procesado, mientras uno de los ertzainas conminaba al inculpado a detenerse mostrando su acreditación.
El texto de la fiscalía precisa que el acusado desatendió las indicaciones que, «de forma clara e inequívoca, recibió» y «emprendió la huida a gran velocidad en dirección al centro de San Sebastián».
Adelantamientos
En su recorrido, el procesado presuntamente «realizó varios adelantamientos de claro riesgo para las personas», que obligaron a otros conductores a «apartarse de la calzada para evitar la colisión», en una fuga que le llevó a rebasar otro semáforo en rojo y a saltarse un ceda el paso.
Cuando el coche policial que le perseguía iba a darle alcance, el inculpado supuestamente hizo un «brusco amago» de cambiarse de carril, por lo que el coche de los ertzainas se vio obligado a hacer «una maniobra evasiva que le llevó a golpear a un autobús municipal».
A consecuencia del impacto, el automóvil policial sufrió daños valorados en 4.481 euros, mientras que la reparación del autobús costó 428 euros.
La Fiscalía considera que estos hechos son constitutivos de un delito de desobediencia grave a agentes de la autoridad y de un delito de conducción temeraria por los que pide para el acusado penas que suman un año y cuatro meses de cárcel, que se le prive del carné de conducir durante el mismo período de tiempo y que pague los arreglos de ambos vehículos siniestrados





