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Cuando el niño sabe salado
22.04.08 -

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A veces, pocas, uno besa a un recién nacido y no huele a bebé, sino que sabe a sal. No es que sepa un poco salado, sino que su sudor tiene un sabor a sal «brutal». Es el primer síntoma de la fibrosis quística, que se produce precisamente por el fallo de una proteína llamada CFTR, que regula el transporte de agua y sal por el organismo.

Ante una sospecha, los hospitales practican a los recién nacidos el llamado test del sudor, que permite diagnosticar la enfermedad con una «fiabilidad extraordinaria, de casi el 100%», explica el pediatra Carlos Vázquez.

Los médicos buscan luego otros síntomas, como infecciones respiratorias, toses prolongadas, deposiciones muy voluminosas y malolientes y peso bajo, que cuesta subir. Además de la medicación, las «piedras angulares» del tratamiento son la fisioterapia respiratoria y la atención por parte de «un equipo médico experimentado». La patología puede confundirse con otras, como la tuberculosis.
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