
El documento explica el porqué de la nueva denominación pero, sobre todo, el esquema de objetivos y la estructura de funcionamiento que propone, repartida en tres grandes ejes de actividad. Uno se encargará de los proyectos de rehabilitación y a su frente estará la arquitecta Concha Fernández. Otro abordará los planes de promoción económica e integración social, liderado por el economista Carlos Rodríguez. El tercero abarca todo el capítulo de administración. Lo llevará Begoña Anda.
El nuevo equipo que lidera Arroita -curtido en el proyecto de rehabilitación de la catedral de Santa María- parte de una premisa básica. Todo el importante esfuerzo inversor realizado por la Corporación en el Casco Viejo a lo largo de los últimos años ha redundado en «destacados avances» en diversos aspectos, «pero no ha conseguido, sin embargo, revertir el progresivo decaimiento de la vitalidad e imagen del barrio».
Desde esa perspectiva, el nuevo esquema de trabajo pone énfasis en actuaciones encaminadas a lograr «de forma escalonada pero integral» la mejora de las condiciones de vida de los habitantes de la zona y la recuperación, además, de este ámbito «para todos los vitorianos».
Freno a los locutorios
Con ese esquema, otra de las propuestas avanzadas a los grupos municipales sugiere la creación de escuelas-taller sobre oficios tradicionales. Centros que tendrían como destinatarios prioritarios los vecinos inmigrantes, de cara a favorecer su integración.
El Ayuntamiento formalizó ayer, por otra parte, la decisión de vetar la apertura de nuevos locutorios y establecimientos de cambio de moneda y envíos de dinero en el Casco Viejo.
La medida ya había sido anunciada por el alcalde el pasado mes de enero pero ayer los grupos municipales refrendaron por unanimidad en la comisión de Urbanismo el cambio necesario en el Plan Especial de Rehabilitación Integral (PERI) del casco medieval. El veto alcanza también el uso para fines residenciales de bajos, sótanos y lonjas.









