
Los hechos fueron advertidos por los propietarios de las plazas del garaje, al advertir la existencia de numerosos cristales rotos por el suelo del subterráneo, y puestos en conocimiento de los cuerpos de seguridad que se personaron de inmediato para detallar los casos de fuerza en las cosas que se habían producido y localizar a los titulares de los vehículos que habían sido asaltados por los ladrones.
El recuento es, ciertamente, amplio. Aunque el caso más llamativo es el que hace referencia al robo de un vehículo todoterreno que fue fue extraido del garaje, en opinión de los responsables de la Policía Local, posiblemente en los últimos instantes del robo realizado sin provocar ningún deterioro en los sistemas de acceso al garaje, por lo que se supone que aprovecharon la entrada al recinto de uno de los vecinos para introducirse en el garaje y abandonarlo utilizando el sistema manual.
Además de la sustracción de este vehículo, el único que utilizaron para la huida, los autores de asalto se hicieron con diverso material localizado dentro de la mayor parte de los vehículos en los que provocaron la rotura de los cristales laterales. Entre los bienes que fueron robados figuran desde un ordenador personal hasta varios GPS, confirmaron a este medio fuentes de la Jefatura de Policía Local.






