DATOS DE INTERÉS
Tras casi seis meses de complejas negociaciones, la Diputación, según ha podido saber este periódico, firmó ayer el préstamo de 12 millones con un grupo de doce entidades lideradas por la Vital. La fórmula y los agentes participantes han sido los mismos que el 22 de diciembre de 2004 cerraron un crédito de 90,5 millones destinado a sufragar el grueso de la obra civil de la autopista y que debe amortizarse en 28 años. De hecho, la Administración alavesa, a través de su sociedad foral Vías de Álava (Viasa), lleva ya tiempo haciéndolo.
Pese a la similitud de las operaciones, ambas son completamente independientes. Es decir, que estos 12 nuevos millones no se han sumado a los 90,5 anteriores. Todavía es pronto para conocer a ciencia cierta si el Gabinete Agirre tendrá que recurrir a nuevos préstamos para afrontar el sobrecoste. Pese a que Zarrabeitia lo cifró en 25 millones a finales de octubre, las cantidades exactas se pulirán en verano, tras la certificación final de las obras.
Y es que el crédito de 12 millones sólo es para afrontar pagos que se tendrán que hacer en el presente ejercicio, como anunció el diputado de Hacienda, José Luis Cimiano, en la presentación del proyecto de presupuestos para 2008.
Sin ingresos del peaje
Además, el nuevo Ejecutivo foral se ha topado con el obstáculo de no poder abrir la autopista a principios de este año, como así se acordó con Guipúzcoa. El tramo alavés lleva varios meses terminado, pero no queda otro remedio que esperar de brazos cruzados a que la provincia vecina termine sus trabajos. Como avanzó este diario, no será hasta dentro de un año.
Esta demora no sólo afectará a la operatividad del tráfico. Que la autopista no esté abierta significa para las arcas forales alavesas una pérdida mensual de ingresos estimada en 460.000 euros. Esta cantidad, en teoría, procedería de la recaudación del peaje o de la concesión de las áreas de servicio. A finales de año, este retraso se traducirá en una pérdida de ingresos de cinco millones.
Si bien, el Gabinete Agirre abrirá a finales de mayo el tramo que une Echávarri Viña y Luko, de 6,2 kilómetros. Lo hará, eso sí, sin peaje.









