
LA FUNCIÓN DE HOY
«La compañía son 66 ó 67 personas, y los artistas que bailan, 52 o 53. Lógicamente, no están todos a la vez, pero es una compañía numerosa», explica la portavoz del ballet ruso, Liuba Sederina.
La coordinadora de la gira señala que el colectivo de artistas «en la ex Unión Soviética, en Rusia, está al nivel del Teatro Bolshoi y del Teatro Mariinsky, antiguo Kirov. Son compañías de primer orden. La sede es el Ballet del Kremlin, un auditorio con capacidad para 6.000 personas y que antiguamente fue construido también para congresos y simposios, como aquellos famosos de la época de Breznev. Cuando el Teatro Bolshoi, que acogía ópera y ballet, tenía programación lírica, la danza se hacía en el Teatro del Kremlin, que era como una filial. De hecho, los profesores y las producciones, también», detalla Sederina.
En el caso de 'La bella durmiente', la compañía encabezada por el director y coreógrafo Andrey Petrov plantea un espectáculo «con mucho vestuario, con muchos solistas, muy lleno de luz, con música de Tchaikovski». El vestuario y los decorados para este montaje de danza fueron producidos en 2006, con una coreografía «de Petipa, pero revisada por Andrey Petrov, que es el director artístico de la compañía», precisa Sederina.
Invitados
La representante del Ballet del Kremlin, fundado como ente independiente en 1990, agrega que los tres profesores que trabajan con él siempre están en la sala, «viendo la actuación. Después de cada función se repasan los detalles, para cuidar la calidad al máximo».
La famosa historia del cuento de Perrault se desarrolla en un ambiente palaciego «con grandes escenas de baile». Al final, cuando la bella ya ha despertado, una sucesión de solos presenta a invitados de otros cuentos, tan ilustres como la Cenicienta o el Gato con Botas.







