A unos pasos está Juan Gelman. Fuma con calma, y asegura que de tanta celebración lo que más agradece es el cónclave familiar. Le acompañan Mara Lamadrid, su segunda esposa; su hija Nora; Macarena y Jorge Pedregosa: ella, hija de su hijo Marcelo y de su nuera Claudia, raptados, y asesinados en 1976 por los esbirros de Videla; él, hijo de Nora. También sus nietos más jóvenes, Andrea e Iván.
«Ha sido emocionante reunir aquí a todos mis nietos que están repartidos por cuatro países».
Antonio Gamoneda, también poeta y su predecesor en el galardón, fue el único premio Cervantes que se llegó hasta Alcalá, donde también quisieron arropar a Gelman escritores como Almudena Grandes y Luis García Montero, el cantautor Joaquín Sabina -ayer encorbatado-, la directora del Instituto Cervantes, Carmen Caffarel, y el ex jefe de la Casa del Rey, Sabino Fernández Campo.







