
-Las lesiones no le dan tregua. ¿Cómo se encuentra?
-Lo llevo muy bien. Esta lesión no tiene nada que ver con las dos anteriores -en referencia a las rodillas-. Es una dolencia que se ha producido por desgaste.
-¿Ha arrastrado molestias durante toda la temporada?
-Sí, esto ya viene desde hace tiempo. Era una operación preparada, previsible, para solucionar los problemas del tobillo. Para la temporada que viene estaré muy bien.
-¿Por qué ha decidido operarse precisamente ahora? ¿Porque el equipo estaba salvado?
-La idea era operarme cuando la situación estuviera tranquila. Es verdad que he tenido un problema muscular y hemos aprovechado para adelantar plazos. Mi intención es llegar a la pretemporada. Podía haber seguido sin operarme, sufriendo, pero opino que he hecho lo correcto. Además, la situación del equipo es muy buena.
-Se ha ido justo cuando estaba recuperando su mejor nivel.
-He superado una lesión de rodilla muy grave, mucho más complicada que la primera que tuve, y me ha costado salir de todo aquello. Sin embargo, ahora me siento bien, fuerte y sé que voy a responder. El tobillo es algo que tenía pensado resolver hace tiempo y lo he hecho para poder jugar mejor.
-¿Tantas lesiones seguidas no han llegado a deprimirle?
-No. Mi padre siempre me ha dicho que 'cuando hay problemas, hay que trabajar más'. He tropezado, me he caído, pero hay que levantarse. Sólo fracasa el que no se levanta. Estoy más animado que nunca, me estoy poniendo pequeñas metas y si me he operado es porque creo que luego rendiré mejor.
-¿Teme que sus problemas físicos acorten su vida deportiva?
-De momento, no. Puede ser que en un momento dado pase algo. Me he cuidado muchísimo a lo largo de mi carrera y albergo una sensación de fortaleza como si estuviera en mi mejor momento.
-El equipo sí que atraviesa un momento dulce.
-Está claro. La alegría que nos hemos llevado en estas últimas semanas ha hecho que nos olvidemos por un rato de los malos momentos. Ahora hay que disfrutar y todo lo que nos está pasando debe servirnos de aliciente para hacerlo todavía mejor. El Athletic aún tiene capacidad de mejora.
-¿Qué ha pasado para que el Athletic pasara de una tendencia derrotista a la alegría de la victoria? ¿Cuáles son las claves de la mejoría?
-Todo se debe a la confianza en el trabajo. Al final, crees en lo que haces y eso te lleva a lograr los objetivos que te propones.
-¿Se refiere al proyecto de Caparrós?
-Me refiero a toda la gente que está trabajando en el Athletic. Cada uno da el cien por cien, sea cual sea su función, y la conexión del grupo contribuye a la mejoría y a que los futbolistas asuman más riesgos y se atrevan a hacer cosas en el terreno de juego. Al final, los resultados te dan el nivel.
-El Athletic tiene una de las mejores defensas de la Liga.
-Así es. En los últimos años nos han hecho bastantes goles y esta temporada se ha trabajado mucho para que todo el mundo aporte en defensa. Al final, se ha notado.
-Y también se rentabilizan mejor los goles, el viejo anhelo de Caparrós.
-Cuando las cosas salen bien, la mejoría se multiplica. Primero por dos, luego por tres, por cuatro... Es cuestión de confianza y de hacerlo bien, dos cualidades de las que el Athletic anda sobrado.
-¿Cree que lo que ha mejorado en realidad han sido los resultados y no tanto el juego?
-Para que mejoren los resultados, la dinámica del juego tiene que rayar a un buen nivel. A la larga, con un mal juego vas a cosechar malos resultados. Si el equipo es sobrio, duro y sabe a lo que juega podrá ser más o menos espectacular, pero tendrá su premio.
-¿La paliza al Valencia obliga al Athletic a luchar por Europa?
-A falta de cinco partidos para que acabe la Liga, meter cinco goles a cualquiera es complicadísimo. El Valencia no está en su mejor momento, no está bien, pero hasta a los juveniles es difícil marcar cinco. El Athletic se ha ganado el respeto en el campo y no renunciará a nada.
-¿No hay conformismo en el vestuario?
-La derrota en La Coruña no fue fácil de digerir. A nadie le gusta perder. Pero el equipo no se ha relajado, todo lo contrario, se motivó para resarcirse ante el Valencia. El Athletic no se conformará. Podemos ganar, empatar o perder, pero la actitud no va a faltar nunca.
Ilusionarse y disfrutar
-Tras dos malas temporadas, ¿entrar en la Intertoto sería un caramelo para quitarse el mal sabor de boca?
-Sí. El primer objetivo de todos los equipos es salvarse; a partir de ahí, el Athletic aspirará a todo. Hay que ilusionarse, disfrutar y sacar lo mejor de cada uno. ¿Por qué no pensar en la UEFA? La vamos a pelear al máximo.
-Etxeberria acaba de comunicar que se retirará en 2010. ¿Qué tal ha sentado el enunciado en el vestuario?
-Joseba está en un buen momento, es veterano y sabe cuándo y cómo decir las cosas. Si lo ha hecho ahora será por algo. Como compañero le veo más tiempo en los terrenos de juego porque está más que capacitado para hacerlo.
-En 2010 también podría estar en un buen momento.
-Eso es lo que creo yo. Está bien físicamente, es inteligente... Joseba lo ha comunicado así pero ojalá siga jugando muchos años más.
-Otra noticia de la semana es la vuelta de Carlos Gurpegui.
-(Sonríe) Quiere estar tranquilo, pero es imposible. Lo normal es que esté tenso, nervioso, aunque debe disfrutar del momento. Ha sufrido mucho y ahora tiene su recompensa, la de haber aguantado y no haberse relajado nunca.
-¿La quitará ahora? (Orbaiz lleva una pulsera verde en apoyo a Gurpegui)
-No me la quitaré. Carlos ha cumplido la sanción, pero no se ha hecho justicia con él.
-Caparrós ha dicho que será titular en el Bernabéu. Después de dos años fuera de la alta competición, ¿le ve en condiciones de afrontar un partido como el del domingo?
-Está preparado. No hay que pedirle que salga, meta tres goles y regatee a todos. Carlos lo va a dar todo. Ha entrenado mucho, jamás se ha abandonado y se ha mentalizado para este momento. Será como debutar otra vez: quizás le falte rodaje, pero está preparado de sobra.
-Caparrós ha insistido en que el Athletic «tiene mucho recorrido». ¿Comparte su diagnóstico? ¿Confía en la productividad de Lezama?
-Desde luego. Tenemos mucha gente joven que lo está haciendo muy bien, a un nivel altísimo, y eso es una garantía de cara al futuro. Han salido muchos jugadores de Lezama, pero hay que tener paciencia. Un 'crack' no se fabrica de la noche a la mañana y tampoco todos los años. Saldrán futbolistas mejores o peores, pero saldrán.
-¿Está de acuerdo con probar a chicos de 14 años con el primer equipo?
-No estoy preparado para valorar este tipo de cosas. Los técnicos de Lezama saben más, conocen a los jugadores y son conscientes de si es conveniente o no hacer ese tipo de cosas. Yo me limito a ayudarles y a colaborar con ellos para que no estén tan nerviosos a la hora de debutar.







