A Gurpegui le recibieron ayer en Lezama entre petardos. Se aplaudió su entrada en el campo. Allí siguió poniéndose a punto para su retorno el domingo. Todo sonrisas, palmadas en la espalda y gritos de apoyo. «¿'Gurpe'! Queremos un par de goles el domingo para Lissavetzky», gritó un aficionado.
Sus compañeros elogiaron al navarro. «Al ser ésta su última semana antes de su regreso, se encontrará algo nervioso y con ganas de volver -arrancó Ustaritz-. Durante todo este tiempo, nunca ha perdido las ganas de jugar. No tengo ninguna duda de que volverá a ser el de antes. Está con mucha fuerza», añadió Ustaritz.
«El ritmo se lo darán los partidos -prosiguió-. El del domingo, al ser el primero, igual acusa un poco el esfuerzo. Aunque no será el caso, porque es un portento». Joseba Etxeberria subrayó que «estamos todos muy ilusionados con su vuelta. Por fin llega el día. Más de una vez ha sido él el que nos ha contagiado las sensaciones positivas, en vez que nosotros a él. Regresa en un estadio especial, el Bernabéu. Ojalá podamos hacer un buen partido».





