Saltar Menú de navegación
Hemeroteca |

TAU Cerámica

TAU CERÁMICA
De cabeza a los 'play off'
El Baskonia blinda la cuarta posición en la fase regular de la ACB después de desarbolar al Pamesa en la segunda mitad

Cerrar Envía la noticia

Rellena los siguientes campos para enviar esta información a otras personas.

Nombre Email remitente
Para Email destinatario
Borrar    Enviar

Cerrar Rectificar la noticia

Rellene todos los campos con sus datos.

Nombre* Email*
* campo obligatorioBorrar    Enviar
De cabeza a los 'play off'
MURALLA. Planinic, bastante bien ayer, corta el paso a Douglas.
Accederá de cabeza el Baskonia a las eliminatorias por el título de la ACB. Blindó la ventaja de campo para la primera ronda después de ajusticiar al conjunto que le rondaba, el Pamesa. Le sacó de plano en una aseadísima segunda parte. Remediando además los 'debes' desplegados antes. Una señal positiva. Pildorazo de autoestima en puertas de lo que se avecina; ese sueño ¿imposible? llamado Madrid'08.

El 91-73 evitó cualquier opción de adelantamiento 'taronja'. Se lo aclararon anoche a los levantinos en la pista. Pero también desde el plano matemático. Cuando a ambas escuadras ya sólo les restan dos jornadas para acabar de una vez por todas esta soporífera e interminable fase regular, el 'basket average' evitará ya cualquier cambio de fichas. Cuartos, los vitorianos. ¿Quintos? Pues el Pamesa o el vecino de Bilbao. Con el tercer lugar como una opción fuera de la órbita lógica, la formación de Spahija tendrá que aguardar quizás hasta casi veinte días a conocer el nombre de este primer opositor.

¿Cómo consiguió desarbolar el TAU Cerámica al cuadriculado equipo valenciano? Pues fundamentalmente con actitud. Porque lo que ofreció durante la primera mitad el inquilino del Buesa Arena -anoche un témpano durante muchos minutos- fue de lo más difícil de catalogar. No emanó frío. Tampoco calor. Era un sí pero no. Como el encorsetado adversario -que no comete errores ni se sale del guión pero necesita una inyección de imaginación ya- tampoco le puso mordiente, el aburrimiento se extendió a lo largo de la platea hasta el intermedio.

Parecía como si ninguno de ambos conjuntos fuera consciente de lo que había sobre el mostrador; el cuarto lugar. El duelo carecía de alma. Y claro, todo eso se trasladaba a la grada. ¿Si hasta se oía el rechinar de las zapatillas como en cualquier pachanga veraniega!

Guiños en el previo

Ni siquiera los numerosos guiños previos al apartado Will McDonald, quien siguió el choque en la zona de lesionados enfundado en un chillón conjunto caqui, sirvieron de acicate. Brotó tibio el TAU. Desprovisto de corazón, desperdició los empellones de Mickael con una defensa de lo más deficiente. El Pamesa, competente aunque cuadriculado, tampoco sacó tajada porque seguía unas coordenadas similares. Mal asunto para la emoción.

La primera vibración seria al encefalograma azulgrana llegó durante el segundo cuarto. Cogió el anfitrión la distancia a la línea de tres. Debido a que el Pamesa seguía con su paso marcial, sin salirse nunca del guión preestablecido, la paridad empezó a brillar por su ausencia (40-29, minuto 16). Sin embargo, y de modo inmediato, el visitante ahogó cualquier conato de alegría. Todo quedaba abierto para la reanudación.

Menos mal que el intermedio agudizó el ingenio, y el cerebro, al plantel baskonista. Recordando lo que había en juego, tirando de esa panacea llamada actitud y apoyándose en el indudable talento individual que decora su planilla.

Esta reacción se produjo cuando el malabarista Williams, en su único destello del día, rejuveneció a los suyos por un instante (49-44, minuto 22). Esa cercanía naranja ejerció de espoleta. Despertó el Baskonia. Tampoco con mucha bulla, aunque sí lo suficiente como para postularse claramente al triunfo. Segundo aviso. Y éste de lo más serio.

En un abrir y cerrrar de ojos, con mucha espuma, descosió a su contrincante por todos los costados. 67-54 al final del tercer periodo y la historia quedaba clara con diez minutos por disputarse.

Ese cierre de persiana no hizo sino confirmar lo vivido desde el intermedio. El TAU, con aportación de casi todos, empezó a gustarse. Echó tierra sobre los malos augurios del comienzo. Cogió cuerpo. Infló su pecho. Y escapó hacia un marcador de esos que prometen.

La cuarta plaza, como mínimo, se quedará en Vitoria. Le resta a este TAU todavía demasiado intermitente resolver muchas incógnitas. La primera, qué hara con McDonald, castigado por bocazas. La segunda, si con únicamente veinte minutos de buen juego podrá tumbar a todo un CSKA o precisará de más argumentos.
Opina

* campos obligatorios
Listado de comentarios

Comparte esta noticia

¿Qué es esto?

Vocento
SarenetRSS