-¿Si le pido que me diga un objetivo para estos años?
-Continuar con la fluidez que ha mantenido la Sala bajo el mandato de Mota Bello y si es posible reducir aún más los plazos de señalamientos. Es decir, que un asunto civil o una apelación esté en la Audiencia el menor tiempo posible. Es lo máximo a que podemos aspirar los cuatro magistrados, aunque no es menos cierto que debemos darnos un plazo para ver qué número de asuntos nos llegan después de la huelga. El aumento de trabajo que pueda tener la Audiencia lo empezaremos a notar posiblemente a partir de ahora, cuando los Juzgados de Instrucción nos envíen los recursos de apelación
-Cuando llegó a la Audiencia eran tres magistrados y hoy son cuatro, ¿Para cuándo el quinto?
-Desde luego un quinto nos vendría muy bien, sobre todo en recursos civiles.
-Soñar con un sexto sería demasiado...
-Ese sexto, desde luego, nos permitiría tener una doble sección, pero habría que ver los baremos que el Consejo y el Ministerio establecen en cuanto a número de procedimientos y sentencias, algo que por otra parte desconozco.
-Como profesor asociado de Derecho Penal en la Universidad de La Rioja, ¿continuará con las clases a sus alumnos?
-Espero que sí. Se trata de una actividad que llevo desarrollando desde 1994 y con la que me siento muy a gusto. La única diferencia es que antes tenía dos grupos de 60 y ahora uno de 40.






