La situación se remonta al mes de enero, cuando el alcalde Fernando Campo hizo pública una sentencia desestimatoria de ese amparo por el menoscabo de derechos sindicales, apuntando que iba a «hacer historia».
Esa primera resolución motivó entonces un recurso de suplicación por parte de los servicios jurídicos de CGT, que denunciaron «la inadecuación a Derecho de la Sentencia de instancia» ante el TSJ. Y su resolución les ha dado la razón. «Declara que el actor preavisó al Ayuntamiento con más de un mes de antelación, indicando tanto los días como la razón del disfrute».
Un hecho que ha llevado al sindicato a pedir al alcalde «mayor pudor a la hora de valorar resoluciones judiciales que no son firmes», zanjan.





