Sin mediar palabra y de forma «repentina», asegura el herido, el detenido extrajo una navaja y se la clavó en la parte izquierda del cuello. Después, salió huyendo.
Sangrando abundantemente y con una mano cubriéndose la herida, él mismo pidió ayuda. Vio a una patrulla de la Policía Municipal de Bilbao en labores de seguridad ciudadana por el barrio y se dirigió hacia ellos. El hombre dijo que había sufrido una agresión con un arma blanca y señaló ante los policías a un individuo que corría como el autor de la misma. Los agentes salieron en su persecución. A ellos se unieron otros policías que vieron al hombre en fuga con una navaja en la mano y también le siguieron. Finalmente, lograron darle alcance en la calle San Francisco y procedieron a su arresto por un delito de agresión con arma blanca. El detenido llevaba una navaja de ocho centímetros de hoja muy afilada con la que presuntamente había herido a su compatriota y que le fue incautada.
El hombre agredido presentaba un tajo en el cuello, que no le había afectado a órganos vitales. Fue trasladado por una ambulancia hasta el hospital de Basurto, donde le aplicaron varias grapas. Su estado no revestía gravedad, señalaron fuentes médicas. La víctima asegura que desconoce el motivo de la agresión y la Policía sospecha que se trata de un «ajuste de cuentas» entre ambos.





