
No se trata de una noticia sobre 'novillos', sino de la iniciativa puesta en marcha por la directora del centro, Pilar Melguizo, y dos de los profesores, Alberto Gómez y Ainara Hernández, para fomentar la lectura entre los 148 alumnos del centro, de entre 2 y 12 años, en sus ratos libres. Desde hace un mes, han solicitado libros infantiles y juveniles a la biblioteca del centro cívico Aldabe, a varias editoriales y al museo Artium hasta conseguir reunir casi medio millar de volúmenes. Y durante esta semana los han prestado a los pequeños para que disfrutaran con las historias de Teo, Astérix y Obelix, El gato Pirujo o Tintín, entre otros, durante la hora del recreo.
«A menudo no van a las bibliotecas o sus familias no tienen muchos recursos para comprarlos y así queremos acercarles los libros y motivarles, que vean que no tienen por qué ser aburridos. Al contrario, que los encuentren interesantes, atractivos y bonitos», explican Melguizo y Gómez.
Plurilingües
Y a juzgar por las expresiones de los pequeños, la prueba está más que superada. Nada más sonar el timbre que anuncia el descanso, una treintena de chavales corre en tropel para hacerse con su lectura favorita. Desde cuentos hasta textos informativos, ninguno se desprecia. «Prefiero estar aquí que jugando fuera, me encanta leer», reconoce Fátima, de 9 años.
Además, y dada la pluralidad de nacionalidades que reúne el colegio, tanto ella como el resto de alumnos pueden escoger entre castellano, euskera, inglés, francés, árabe clásico, urdu o portugués para sumergirse en un mundo repleto de fantasía, acción y aventuras. Claro que algunos, como Amina Taleb y Vicente Paúl Villarroel bastante tienen con deletrear en voz alta el libro que leen a la par. Porque la letra pequeña también tiene su propia magia.







