Pininfarina anunció el pasado mes de marzo un plan industrial que tiene por objetivo retornar al equilibrio en sus resultados en 2009, después de que la empresa cerrara 2007 con unas pérdidas netas de 114,9 millones de euros, lo que supone multiplicar por más de cinco los números rojos del ejercicio anterior.
Las bases de este plan consisten en maximizar las oportunidades en el sector de coches eléctricos, reorientar la estrategia de las operaciones de producción y expandir el área de servicios de diseño y de ingeniería. Este programa pasa por la captación de recursos mediante una ampliación de capital de cien millones de euros destinada a los accionistas de Pininfarina.





