
LA CAJA EN CIFRAS
El nombramiento de Iturbe, un militante del PNV próximo al sector de Joseba Egibar, pone fin a tres meses de intensas negociaciones entre PNV y EA para consensuar la presidencia de la entidad financiera. El PNV de Guipúzcoa había decidido prescindir de Carlos Etxepare -al que se sitúa en el sector del partido enfrentado al presidente del GBB-, pero EA se negó a aceptar como recambio al primero de los 'presidenciables' propuestos: José María 'Txato' Agirre, vicepresidente de la entidad financiera y asesor del lehendakari para temas económicos. EA presionó inicialmente con la tesis de que prefería mantener a Etxepare en el puesto, pero finalmente aceptó a Iturbe, el segundo candidato propuesto por Egibar.
Saneamiento y fusión
El nuevo presidente de la entidad financiera tiene por delante una tarea extraordinariamente delicada, ya que la Kutxa deberá moverse en los próximos meses entre un escenario de corto plazo, marcado por el saneamiento interno y las dificultades globales del sector financiero, y otro más ligado a la estrategia de futuro, con el proyecto de fusión que previsiblemente se relanzará cuando se clarifique el panorama político en el País Vasco.
La entidad financiera se encuentra en estos momentos en una intensa campaña de captación de recursos de clientes, a través de una apuesta muy complicada y de resultado incierto: el aumento de su participación en el segmento de banca privada -el servicio a clientes de mayores recursos económicos-, a través de su filial Banco de Madrid.
Los negocios en el sector inmobiliario fuera del País Vasco, en concreto en la costa murciana, han dejado un amargo sabor en el seno de la entidad. Su alianza con empresarios supuestamente ligados a la trama de corrupción de Marbella y el descalabro que ha sufrido la promoción de segundas viviendas en la costa española le ha obligado a realizar millonarias provisiones que a medio plazo, previsiblemente, se traducirán en pérdidas definitivas.





