
El director general de Transportes, Ángel Sáinz Yangüela, informó de estas iniciativas. De entrada, señaló que, en el transporte interurbano, los pliegos administrativos para prorrogar las concesiones autonómicas, que se renovarán a final de año, deberán contemplar «exhaustivamente» las condiciones de accesibilidad para su cumplimiento.
En estos autobuses que transitan por la comunidad habrá al menos dos plazas reservadas para discapacitados visuales situadas detrás del conductor; también tendrán piso no deslizante, así como barras o asideros para facilitar el acceso y la salida; y se facilitará el acceso gratuito a los perros guías al interior del autobús.
Información acústica
Mientras que para el transporte metropolitano también se contemplan las citadas condiciones y se añaden otras nuevas, como que el autobús sea de piso bajo.
Pero la principal novedad radica en un sistema de información acústica -ya ha comenzado a funcionar en algunos sitios- mediante el cual cuando un autobús llegue a una parada emitirá un mensaje perceptible desde el exterior que indicará la línea a la que pertenece o el destino que tiene. Así la persona ciega no dudará en cuál es el vehículo al que debe subir.
Del mismo modo, en el interior se emitirá otro mensaje indicando la parada a la que se acaba de llegar para que el invidente sepa si debe bajarse o no.
Andrés Martínez, delegado de ONCE en La Rioja, y Manuela Muro, presidente del Comité Autonómico de Representantes de Personas con Discapacidad (CERMI Rioja), agradecieron el apoyo del Gobierno riojano para implantar medidas que ayuden a las personas discapacitadas.
Otra de ellas será diseñar un sistema que permita a los ciegos conocer los servicios de autobuses, frecuencias y horarios de paso por las paradas. Porque a ellos no les bastan los bastones.






