Sobre todo, la edil se refirió al trabajo para evitar ciertas puntas a lo largo del año, como la del 3 de agosto, cuando se consumieron 658,56 litros por habitante.
Durante el pasado ejercicio, se captaron un total de 18,91 hectómetros cúbicos de la toma de Islallana, que suministra el agua a Logroño, Villamediana, Lardero y Alberite, un 1,92% menos que el año anterior. A la capital riojana, en concreto, se transfirieron 14,53 hectómetros, un 2,87% menos que en 2006, de lo que se deduce que el consumo de los logroñeses es menor que el de poblaciones colindantes.
La calidad del agua de boca, además, es «buena», según los técnicos de la Estación Potabilizadora de Aguas, «aunque el agua del río no ha tenido siempre la misma calidad», señaló la concejala.
No obstante, Arribas señaló que la estación «necesita una ampliación», que se llevará a cabo de una vez si se conceden los fondos europeos de dos millones que se han solicitado, o bien, «poco a poco si tenemos que ampliarla nosotros», puntualizó.






