
-¿Cómo llegó a los Tedax?
-Fue hace cinco años. Entre las especialidades que había, una de las que más me gustaban era ésta. Así es que no me lo planteé dos veces, me presenté a la oposición y aprobé.
-Es difícil de entender, en cualquier caso...
-Bueno, igual se explica mejor si le digo que mi hermano ya pertenecía a este grupo y que yo procedo de una zona minera donde existe una cierta familiaridad con los explosivos.
-¿Y su hermano no intentó quitarle de la cabeza la idea, que con uno en la familia era más que suficiente?
-Pues no. Ni me animó en un sentido ni en otro. Yo pregunté cómo era la especialidad, él me respondió...y punto.
-Y durante estos cinco años que lleva en los Tedax, ¿no se ha planteado cambiar de especialidad?
-Ni se me ha pasado por la cabeza. Estoy muy a gusto donde estoy y con los compañeros que tengo. Para mi es un trabajo como los demás.
-¿Es incompatible ser Tedax y conciliar la vida familiar?
-De ninguna manera. Yo desde luego tengo mi pareja.






